miércoles, 19 de junio de 2019

HEMOS TENIDO SUERTE


Hemos tenido suerte. Vivimos el mejor de los momentos, pero sólo pensamos en cómo poder destruirlo. Miro hacia mi niñez y no dejo de pensar en la de mis padres. Recuerdo los paseos con mi padre, montada en la bicicleta o recorriendo senderos por la huerta. Era feliz. Soy feliz recordándolo, pero no puedo dejar de compararla con la niñez de mi madre la que tantas veces me cuenta. A veces me confundo. A veces pienso que yo soy la niña que se encargaba de cuidar de una barraca. A veces pienso que tengo miedo porque viene «la Pava» ese avión panzudo que abría sus compuertas y soltaba bombas incendiarias sobre las poblaciones. Pero esa no ha sido mi niñez. Me apropio de los recuerdos de mi madre. Y también de los de mi padre que ya no está. Recuerdo, como si fuese yo la que lo hubiese vivido, el temblor de aquellos días de invierno en el campo. O los días de tanto calor en la huerta del rico del pueblo. Mis recuerdos se funden como si sólo fuesen uno o cientos, porque la memoria es traicionera.
Sí, hemos tenido suerte de vivir en el mejor de los momentos, pero nunca debemos olvidar aquello que nos ha hecho libres.

jueves, 6 de junio de 2019

DIÁLOGOS DEL DESAMOR



DIÁLOGOS DE DESAMOR
I
Una pareja se encuentra sentada en el salón de su casa. La televisión está encendida con poco volumen. Ambos deben de encontrarse en la cincuentena.
Marido
(Mira a su mujer. Parece inquieto. Abre la boca varias veces como queriendo hablar, pero se para. Por fin se decide.)
Verás… quería decirte que… (Mira la televisión.) ¿Puedo apagarla?
Mujer
(Le mira con interés.)
Sí, claro. Cada vez es más mala la programación. Apaga el televisor.
Marido
(Nervioso.)
No sé muy bien por dónde comenzar.
Mujer
(Lo mira fijamente a los ojos.)
Se suele empezar por el principio. ¿Te ocurre algo?
Marido
Sí… sí, es lo habitual. Esto… hace mucho que quería decírtelo, pero… pero no he tenido ocasión.
Mujer
Soy toda oídos.
La mujer lo mira fijamente. Mientras va escuchando sus palabras esboza una sonrisa.
Marido
Estamos en un momento de nuestras vidas en el que creo que no tenemos nada en absoluto que decirnos.
Mujer
Eso forma parte de la rutina de la convivencia.
Sigue sonriendo.
Marido
Sí, así es, pero creo que ha llegado el momento en que la rutina se vuelve insoportable. Al menos así lo es para mí. A veces siento que me ahogo en ella.
Se levanta del sofá.
No es nada que tenga que ver contigo. Seguramente el problema esté en mí.
Mujer
Seguramente.
Marido
Lo cierto es que no lo soporto más. Necesito mi espacio. Necesito mi tiempo. Necesito mi momento para comenzar con lo que yo calificaría de … no sé cómo explicarlo como una nueva…
Mujer
Te refieres a una nueva vida.
Marido
Sí, eso es. No lo has podido expresar mejor. Eso es lo que necesito una nueva vida fuera de esta rutina.
Mujer
Entiendo.
Marido
Nervioso y muy agitado.
Ves eso es lo que me saca de quicio.
Mujer
Con gran tranquilidad.
¿El qué te saca de quicio?
Marido
Tu serenidad para todo. No lo soporto.
Mujer
Pues deberías aprender de mí. Las cosas se deben de tomar con calma. Pero, si no me equivoco, pretendías decirme algo que era muy importante.
Marido
Visiblemente nervioso. Pasea por el salón. Se retuerce las manos en señal de nerviosismo.
Sí, no es tal fácil hacerlo.
Mujer
¿Y bien? ¿qué es lo que pretendes decirme? No te andes dando rodeos. Dímelo directamente y te sentirás más calmado cuando lo hagas.
Marido
Sí, tienes razón. Lo que te tengo que decir es que he conocido a otra persona. Se trata de otra mujer con la que me siento bien. Me siento cómodo.
Mujer
Mmmm… El marido parece dudar ante la actitud calmada de la mujer. Ella lo mira a los ojos y le interroga. ¿Y?
Marido
Y… el caso es que he decidido marcharme con ella. Te dejo.
Mujer
Sin inmutarse.
Bien. Es tu decisión. ¿Cuándo piensas irte?
Marido
Desconcertado.
¿Así? ¿Sin más? ¿No sientes curiosidad por saber cómo es ella?
Mujer
No.
Marido
¿Ni tan siquiera un poco de curiosidad?
Mujer
No. Ninguna.
Marido
Entonces ¿no te importa que me vaya?
Mujer
En absoluto. Si es tu deseo hazlo.
Marido
Dubitativo. Pues… entonces me iré antes de lo que tenía previsto.
Mujer
Cuando quieras.
Marido
Mañana me mudaré a su casa.
Mujer
Bien.
Marido
Aunque no podré llevarme todas mis cosas en seguida. Ella comparte piso con una amiga y no hay suficiente espacio en el piso hasta que ésta se vaya.
Mujer
¿Y eso cuándo será?
Marido
Cuando termine el curso.
Mujer
¿Quién? ¿tu novia o su compañera?
Marido
Desconcertado
Ambas.
Mujer
Sólo por curiosidad ¿qué estudian?
Marido
Derecho.
Mujer
Ríe.
Me lo imaginaba.
Marido
Muy desconcertado.
¿Por qué te ríes? Parece que no te afecte lo que te estoy diciendo.
Mujer
Continúa riéndose. Hace esfuerzos por parar y lo logra a duras penas.
Disculpa. No, no me rio de ti. Es la situación que me parece muy cómica.
Marido
Muy nervioso.
No te entiendo, la verdad. Termino de decirte que me voy. Que te dejo. Que me he cansado de la vida contigo y no parece afectarte. ¿Acaso lo sabías?
Mujer
No, no lo sabía.
Marido
Entonces ¿Por qué no te alteras? ¿Por qué no te pones nerviosa o lloras?
Mujer
¿Debería hacerlo?
Marido
Desconcertado.
Bueno, no, no lo sé, pero quizás yo, en tu lugar lo haría.
Mujer
Así es: tú lo harías, sin embargo, yo no.
Marido
No te entiendo.
Mujer
Sin embargo, yo a ti sí.
Marido
¿Sí? ¿Entonces por qué crees que te abandono?
Mujer
Con gran tranquilidad.
Porque te has hecho viejo.
Se levanta con intención de marcharse del salón.
Me voy a acostarme. Hoy ha sido un día agotador. Por favor, apaga la luz cuando te acuestes.
Hace mención de irse. Se vuelve.
Por cierto, se me olvidaba. La cama del cuarto de invitados la tienes disponible.